martes, 4 de noviembre de 2014

El PP y el empleo



¿Os imagináis el consejo de administración de una empresa en la que hubo ganancias diciendo "Qué bien, con estos beneficios podemos permitirnos contratar a un montón de trabajadores más"? Yo tampoco, porque las empresas no están pensadas para contratar el máximo número de empleados posible, están pensadas para ganar el máximo dinero posible (y en todo caso, llevar a cabo una metodología de trabajo concreta) es decir, las empresas no generan empleo, sólo lo pagan.

¿Qué genera empleo entonces? Pues obviamente la demanda. Si una empresa no es capaz de atender a su demanda, será entonces cuando contrate a más trabajadores, como una inversión, y esperando que los gastos que ocasione ese nuevo empleado se vean rentabilizados con su trabajo generando beneficios. Lo que hay que hacer para crear empleo es gastar los recursos que tenemos para invertir en creación de empleo estimulando la demanda. 

Lo que falla en la forma del PP de intentar crear empleo no son sus medidas, es su mentalidad. En vez de intentar hacer las cosas así para entrar en una dinámica positiva de creación de empleo, siempre intenta inflar artificialmente el sector para conseguir mejores cifras de creación de empleo. Lo hizo Aznar quitando las ayudas para alquileres y estimulando de una forma tan brutal las hipotecas, para inflar artificialmente el sector de la construcción. Lo está haciendo Rajoy con su reforma laboral. Lo bueno de inflar algo artificialmente es que crece muy rápido. Lo malo, es que cuando dejas de soplar, tan rápido como creció irá recuperando su tamaño original.



El problema viene cuando gente de la clase obrera vota a un partido como el PP, cuya ideología se basa en favorecer a los ricos, bajando los impuestos lo máximo posible para que en vez de tener buenos servicios públicos, cada uno se pague su sanidad privada y su educación privada con su dinero en vez de pagar con impuestos la de todos. Y en esta ocasión y por las circunstancias, ni los impuestos han bajado como querían.

Las próximas elecciones las están trabajando los partidos con tanto cuidado porque son muy importantes. El que gane gobernará durante la salida definitiva de la crisis económica, y lo tendrá mucho más fácil para ser recordado como un buen dirigente que si hubiera gobernado en estas legislaturas pasadas. Además, la opinión que la gente tiene de los políticos no hace más que convertir unas elecciones en un auténtico caos, donde parece que cualquier resultado es posible. Un saludo para todos los lectores.

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