lunes, 26 de mayo de 2014

Podemos y la nueva política


(Así es, le he cogido gustillo a poner una canción al principio de cada entrada)
 

Hace tiempo que suelo ver un programa llamado La Sexta Noche. Cierto es que casi nunca lo hago los sábados por la noche, cuando lo emiten en La Sexta, pero los programas que cuelgan en el AtresPlayer me han acompañado muchas veces de fondo mientras hago otras cosas en el ordenador. Entre sus tertulianos solía estar siempre un profesor de la Complutense, llamado Pablo Iglesias. El punto de vista que ponía en esas tertulias me gustaba bastante, siempre hablando de un necesario cambio político, para sacar de donde están a los miembros de los dos principales partidos, antes de que sigan rodeándose de comodidades, y "blindando" cada vez más su situación.


Cuando me enteré de que Pablo Iglesias iba a participar en un partido político, me interesé por él al instante. Pensé que seguramente tendría buenas ideas. Ideas con las que estaría de acuerdo, con las que me sentiría representado, y sobre todo respetado. Porque ese es el problema que tengo con la política desde hace algún tiempo. Puede ocurrir que no me sienta representado por los que gobiernan, este es un sistema democrático donde se debe hacer aquello que beneficie a la mayoría, y yo puedo no estar en esa mayoría, no tengo ningún problema con ello. Pero siempre, gobierne quién gobierne, debería conseguir que los ciudadanos se sientan respetados por su gobierno, y en los últimos gobiernos eso es algo que parece que se ha dejado de lado.



Conforme iban avanzando los días, y se iba hablando de las Elecciones Europeas que habría a finales de mayo, yo iba teniendo cada vez más claro que mi voto iría para Pablo Iglesias y su movimiento Podemos. Partido con primarias abiertas en el que cualquiera puede presentarse, que intenta acercar la política a la gente, y darle protagonismo. Su cabeza visible intenta proyectar la imagen de que, en vez de tener mucho cuidado con los medios de comunicación para no dañar su imagen pública, intenta meterse en todos los programas que pueda, sin preocuparse de los "cara a cara" y las preguntas comprometidas con las que se pueda encontrar. Hacían campaña sin pedir préstamos para no deber favores después. Quieren solucionar los problemas con los bancos, la evasión fiscal, la corrupción... Sus ideas en general suenan muy bien. 

Pero entonces empecé a informarme más, a seguir los movimientos del partido y su campaña, a mirarme su programa electoral... y fui encontrando cosas que no me gustaron.


La primera fue que el partido, que inicialmente me inspiraba imagen de ser un partido "de todos", cada vez se iba personalizando más en un Pablo Iglesias que se iba acercando peligrosamente al populismo (no puedo hablar de esto sin enlazar este anecdótico vídeo) llegando incluso al punto en el que le pusieron su fotografía a las papeletas (algo que luego explicó aquí). Esa medida de las papeletas les ha hecho ganar unos votos y perder otros. Tras ver los resultados electorales, se ve que compensó con creces.

La segunda (más importante) fueron varias de las medidas propuestas, sobre todo económicas.En su programa Podemos pretende estudiar la deuda, y delimitar qué partes considera ilegítimas para no pagarlas. Estoy de acuerdo en que la deuda es una losa económica muy grande a la hora de gestionar los recursos de un país, pero en principio no puedo estar de acuerdo en dejar de pagarla, porque las consecuencias que ello tendría podrían ser nefastas. No pagar la deuda (o parte de ella) podría significar que  dejaran de concederle préstamos de dinero al Estado, con lo que no tendríamos fondos para pagar muchos servicios. Nos veríamos obligados a hacer recortes muy duros en el Estado del Bienestar, seguramente más duros que los que han motivado la creación del movimiento Podemos.


Otra de las medidas propuestas es la creación de una banca pública. El tema de los bancos es muy complejo. Tal y como están ahora, son empresas privadas, cuyos beneficios son privados, pero que si tienen pérdidas, están perdiendo el dinero de sus clientes, de los ciudadanos. ¿Qué debemos hacer si un banco quiebra? ¿Dejarlo desaparecer junto con el dinero de todos los ciudadanos que lo han metido en él? ¿O debemos rescatarlo, con el peligro de que tome sus decisiones sabiendo que sus beneficios serán para él y sus pérdidas asumidas por el Estado? No es nada sencillo de contestar. Un sistema de banca pública es sin duda el mejor para esta clase de cosas, pero hay que tener mucho cuidado al implantarlo, porque es muy sencillo acabar cayendo en los errores que ya hemos visto con las Cajas de Ahorros. Si volvemos a caer en ellos, la situación sería peor que la que hay ahora.

Resumiendo, y en general, estaba completamente de acuerdo con las motivaciones que impulsaron el programa electoral de Podemos, pero sus medidas me parecen peligrosas en ocasiones. Eso mismo me ocurre con su propuesta de renta básica y sus políticas de inmigración, por ejemplo. El objetivo que persiguen muchas de esas medidas es un ideal, en el que me encantaría vivir, pero al que hay que intentar acercarse mucho más despacio. De lo contrario podríamos no llegar nunca. He de decir que con otras de las medidas que propone sí que estoy completamente de acuerdo con el programa, sobre todo las que tienen que ver con la defensa de las libertades y el recorte de privilegios para los políticos. Si no fuera así Podemos nunca habría llamado mi atención. 



Pero no fue suficiente y esos inconvenientes me hicieron decidir que no les apoyaría con mi voto. Sin embargo, y una vez pasadas las elecciones, me alegro del éxito que han obtenido, superando hasta las previsiones más optimistas. Han sido la cuarta fuerza política más votada, y llegaron a ser la tercera en algunas comunidades como Madrid. Con su trabajo y su forma de hacer las cosas han conseguido desafiar al bipartidismo. Ahora la pelota está en su tejado, deberán mostrar su forma de actuar y de devolver la confianza a sus votantes. Eso será lo que les haga crecer aún más en el futuro, o les haga quedarse en nada. Si consiguen actuar de acuerdo a sus ideales, y corregir cosas en su programa electoral, se ganarán muchos más votos, entre ellos el mío. Un saludo a todos los lectores.

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