miércoles, 25 de diciembre de 2013

Mi reflexión de hoy

Estos días he llegado a la conclusión de que tengo una vida cómoda y fácil.

Una vida lejos de los grandes problemas que muchos han de combatir. 

Una vida en la que puedo dedicarme a lo que más me gusta, y luego dedicar el tiempo que me sobra a cosas que me gustan más todavía.

Una vida en la que hay gente que se preocupa por mí, en la que tengo grandes apoyos. Tantos apoyos que lo lejos que pueda llegar se queda sólo limitado por mis capacidades y mi suerte. Sin más factores externos, de los que condicionan, de los que te obligan a ir por un camino u otro, para convertirse en odiosos "y si..." cuando todo ha pasado.

Una vida, en la que he cometido grandes errores, y muchas veces las cosas me han salido mal. Pero eso sólo se ha traducido en lecciones que he podido aprender. Porque no he llegado a pasarlo del todo mal, ni a sufrir de verdad, aunque en ciertos momentos pensara que sí.



Eso es lo que he estado pensando estos días. No lo escribo aquí para chulearme, ni para dar celos a nadie. Lo escribo aquí para recordarlo, y dejar claro lo consciente que soy de la situación. Valoro mucho lo afortunado que soy. Además de eso, y más importante que ninguna otra cosa, también lo hago para agradecérselo a todos los que hacen que esto sea posible. No importa si su aportación es pequeña o grande, se lo merece de todas formas. En una fecha tan marcada en el calendario y tan llena de felicitaciones, he pensado que lo más necesario era un agradecimiento.

Un saludo a todos los lectores y gracias, de corazón.

1 comentario:

Iacus dijo...

Una estupenda reflexión, sobre todo en este, el año de Luigi, en el que tanto se ha hablado de privilegio e igualdad.

Yo estoy más o menos como tú, aunque realmente todavía no me siento completamente satisfecho, sabiendo todo lop que hay ahí fuera por ver y conseguir...