lunes, 14 de febrero de 2011

Las historias del abuelo Frizi: El mensaje en la botella

-Abuelito, abuelito. Cuéntame una de tus forzadas y exageradas, pero a la vez épicas, historias que cuentas siempre que tienes ocasión.

-Hmmm, a ver deja que piense... Vale, me acabo de acordar de una historia bonita y empalagosa. Digna de que se haga una película sobre ella.

-¿Me vas a contar cómo conociste a la abuela?


-Claro que no. Te dije que sería una historia bonita y empalagosa. Ya te hablaré de la decadencia del ser humano en otro momento. Esta historia la leí en mis años mozos. Por aquel entonces Internet, además de una base de datos gigantesca de pornografía y memes, también se utilizaba para publicar noticias y contar historias. Concretamente esta historia la leí en la página de un periódico llamado The Sun.



Corría el año 1979 cuando una niña de 13 años llamada Mandy fue con su colegio de excursión a Escocia. Allí arrojó al mar una botella con un mensaje dentro que decía que le gustaría encontrar un amigo con el que cartearse. Dos años después a pocos kilómetros de allí un niño de 6 años, llamado Richard, encontró la botella en la playa y contestó con una postal. Pero desgraciadamente, como había mucha diferencia de edad, nunca volvió a recibir otra respuesta.

-Vaya historia más cutre. Cuando eras joven se ve que los periódicos no tenían muchas cosas que contar...

-Shhh, no te dije que ese fuera el final de la historia. Pasaron los años, Mandy se hizo mayor y se mudó de ciudad en busca de trabajo. Encontró un novio con el que tuvo dos hijas y un hijo, aunque acabó separándose. Más tarde conoció a otro chico de 36 años que trabajaba en el mantenimiento de carreteras, y empezó a salir con él en el verano de 2010. Las cosas le iban muy bien, hasta que un día del siguiente invierno se puso a hacer limpieza, y encontró la postal que le habían mandado hace tantos años.

Se quedó pensando en que aquel niño se llamaba igual que su novio. Cuando le contó la anécdota se quedó muy sorprendido de ver esa postal porque la había escrito él. A pesar de estar saliendo desde hacía poco tiempo resulta que ya se conocían de toda la vida y el destino los volvió a juntar.

-¿Y qué hicieron después?

-Pues contar su historia en el periódico.

-¿Pero no se casaron ni nada?

-Pues no lo sé, ya sabes que siempre fui muy curioso, pero nunca fui demasiado cotilla. De todas formas la moraleja está clara: si quieres conseguir algo no te rindas nunca, porque te puede llegar lo que buscabas, aunque sea mucho tiempo después.

-¡Pero si este niño se rindió a las primeras de cambio y cuando se volvió a encontrar con la chica ni siquiera se dio cuenta de que era ella! Además esta historia es un poco rara para venir de ti, no hay nada de acción.

-Bueno si ese es el problema no te preocupes. La próxima vez te contaré aquella vez que fui a mi primer campeonato gallego de Jiu Jitsu (Un saludo a todos los lectores).



5 comentarios:

Nirei dijo...

Wow...

Iacus dijo...

Freazie, a veces posteas cosas que no hay por donde cogerlas...

Me quedo con lo de que la historia merecería una película, xdd.

Sería la clásica historia de: chica envía mensaje, chico responde, no pasa nada destacable durante treinta años, chica conoce chico, la casualidad quiere que haya sido el que respondió a la postal, un famoso tabloide británico publica la no-noticia, todos viven felices.

Frizork dijo...

Vaya, pensé que te resultaría cómica la entrada.

Iacus dijo...

No, si la anécdota está bien, pero vamos, eso me parece. una anécdota.

Iván Blanco dijo...

Es un poco como Edipo Rey pero sin incesto ni parricidio xDDDDDDDDDD