domingo, 19 de diciembre de 2010

¿Por qué se dice lo que se dice? (capítulo 1)

Esta entrada es de las que me gustan. Aprender curiosidades de todo tipo de una de mis grandes aficiones. Esta sección trata sobre por qué se dicen algunas palabras, expresiones, o refranes que están muy presentes en nuestro idioma:

El que se fue a Sevilla perdió su silla: Durante el reinado de Enrique IV, don Alonso de Fonseca era el arzobispo de Sevilla. Un joven sobrino suyo fue designado arzobispo de Compostela, pero como don Alonso tenía miedo de que el joven no supiera realizar su tarea con éxito (por aquel entonces había bastante revueltas en Galicia) se ofreció a sustituirlo temporalmente hasta que las cosas estuvieran más calmadas y le fueran más fáciles, mientras él se ocupaba de las gestiones en Sevilla. Todo salió cómo estaba planeado pero cuando don Alonso volvió a Sevilla se encontró con que su sobrino se negaba a abandonar el puesto que había ocupado temporalmente (esta juventud...). Para poder solucionar el conflicto fue necesaria la intervención del Papa y del rey Enrique. Es irónico que el dicho se originara por alguien que se fue de Sevilla y no que fue a Sevilla.

Alarma: Me siento bastante tonto por no haberme dado cuenta del origen de esta palabra hasta que leí sobre ello. En la Edad Media las armas solían colocarse todas juntas en los castillos. En caso de ser atacados el vigía gritaba "al arma" para movilizar a todas las tropas y luchar.

Irse a tomar por culo: Tiene origen militar. Antiguamente (pero antiguamente de verdad, no como cuando los viejos usan ese término para contar cosas de cuando eran niños) la sodomía y la homosexualidad no estaban para nada mal vistas, siempre y cuando fuera algo que se realizara en la intimidad. Los soldados acostumbraban a llevar con ellos a sus amantes (que además solían ser niños). Cuando llegó el cristianismo obviamente quisieron acabar con esas prácticas tan viciosas (hombre, no era normal haber pasado por un Diluvio Universal para ahora permitir estas cosas) y las prohibieron, con lo que a los soldados no les quedó otra que tener a sus amantes cada vez más alejados de los campamentos, con lo que se empezó a decir "irse a tomar por culo" o "estar a tomar por culo" para expresar lejanía.

Ser una bicoca: Bicoca era una población italiana donde Carlos V se enfrentó a Francisco I de Francia en 1522. La victoria fue tan clara y fácil que los españoles decidieron incorporarla al diccionario como sinónimo de algo de fácil obtención y de poco valor. Eso sí que es una forma de mofarse del enemigo derrotado.


Gringo: hay varias versiones. La que más me gusta es que en la guerra de 1847 entre México y los Estados Unidos estos últimos iban de verde, y los mexicanos les decían "Green go home".

No dar un palo al agua: Tiene origen marinero, y se refería a los remeros más vagos que no colaboraban con el resto de sus compañeros.

Irse al quinto pino: esta expresión procede de Madrid. A principios del siglo XVIII se plantaron en el paseo de Recoletos (ahora Paseo de la Castellana) cinco frondosos pinos, muy separados entre sí, que se solían utilizar como punto de encuentro. El quinto se encontraba casi en las afueras de la ciudad.

Poner los puntos sobre las íes: Cuando en el siglo XVI se adoptaron los caracteres góticos era fácil que dos íes se confundieran con una "u". Para evitarlo se colocaban unos acentos sobre ellas y la costumbre se extendió hasta la "i" latina.

Espero que os haya gustado. Un saludo a todos los lectores.

3 comentarios:

Nirei dijo...

Tranquilo, yo tampoco había pensado lo de "Alarma" jamás. xD

Muy curioso. Teniendo en cuenta el título esperaré por la segunda parte.

Frizork dijo...

Habrá segunda parte, podría hacerla solamente con las que se quedaron fuera en esta para no hacer una entrada muy larga. Para hacer más ya depende de la aceptación que tengan...

Iacus dijo...

Pues comento a modo de poner mi sello de aprobación.

Espero que la parte II explique "A tomar por saco" xdd