miércoles, 20 de enero de 2010

El 2009 se ha ido




Sí, ya sé que ya no estamos a tiempo de hacer balance del año que ha terminado. Pero al principio por pereza y más tarde por obligaciones académicas no he podido hacerlo antes, y es algo que tenía pendiente.

La verdad es que ha sido un año muy largo, en el que me pasarón un montón de cosas buenas, y también un montón de cosas malas. Tuve momentos de estar en lo más alto de la montaña de la felicidad (hasta clavé allí una bandera que ponía "Frizork" y todo). Pero también tuve momentos en los que me encontraba hundido en lo más profundo de la miseria humana. Aprendí muchas cosas, viajé mucho y me llevé algún desengaño. Hice muchas cosas que siempre quise hacer, y alguna otra que espero no tener que volver a hacer nunca. He conocido el sabor dulce del éxito y también el amargo del fracaso.

Tras esto ya os habréis dado cuenta de que es un poco difícil decir si ha sido un año bueno o malo. Yo no podría decirlo. Pero lo que sí tengo completamente claro es que ha sido un año que ha merecido la pena vivir, y mi petición para el año que ya ha empezado es que también sea un año que merezca la pena vivir. Porque de nada sirve que te pasen cosas buenas si no te pasan también cosas malas que te hagan valorar las otras como se merecen. Un saludo a todos los lectores.

3 comentarios:

Iacus dijo...

Así que dejando bien alto el pabellón frizorkiano, huh?

Ya me parecía muy raro que no hicieses tu típico post de recuento del año. Más vale tarde que nunca.

huellasdetinta dijo...

Es la felicidad y la miseria lo que nos hace sentirnos vivos, es la monotonía la que nos mata.

Por ello te deseo un montón de vida para que, aunque a veces no haya nada, otras puedas ser feliz :)

Frondoso dijo...

Un post muy poco concreto. "Un montón de cosas buenas", "un montón de cosas malas", "muchas cosas". Podías haber puesto algún ejemplo, ¿no? A no ser que esas obligaciones a las que haces referencia te hayan impedido extenderte en esta actualización...