viernes, 20 de noviembre de 2009

lunes, 16 de noviembre de 2009

La noche y el silencio

La actualización de hoy es un relato que hice pensando en la cuarta edición del Fanzine de Área 42. Todavía queda mucho tiempo de plazo, que mientras los demás utilizan para escribir, yo usaré para decidir si envio el relato o no. Lo publico aquí para que todos los que lo lean puedan darme opiniones y/o sugerencias que tendré en cuenta. Espero que os guste:

16 de Noviembre de 2009. Es de noche, y es una noche muy tranquila y quieta. Es la clase de noches en las que pueden pasar esos momentos mágicos que siempre recordarás. O la clase de noches en las que te vas a dormir contento, feliz, relajado, con la imagen mental de las cosas buenas que han ocurrido. Pero también puede ser una de esas noches de reflexión, donde piensas y das vueltas a lo que te ha pasado durante el día, en las que intentas averiguar qué hiciste bien, qué hiciste mal, qué sentido tiene todo y hacia dónde te estás dirigiendo. Para mí esta noche tan quieta es de ese último grupo.


Y normalmente me gusta hacer eso. Me gusta analizar lo que ha ocurrido, mirar hacia el horizonte y ver hacia dónde me llevará, comprender qué pensaban y sentían los demás cuando hablaban conmigo, decidir hacia dónde debo seguir caminando. Pero hoy no, porque hoy sé que por mucho que me esfuerce en caminar hacia algún lugar, no me moveré del sitio, ni siquiera importa si el rumbo que intento tomar es el correcto o no. Hoy solamente puedo ver una y otra vez las mismas cosas, los mismos momentos con los que ya he llegado a todas las conclusiones a las que podía llegar, pero que siguen aquí atormentándome. Me veo a mí mismo empezando a escribir un capítulo de mi vida, usando una pluma para que quede más bonito, para que quede perfecto y al mirar atrás pueda sentirme orgulloso; pero sólo he conseguido que acabe todo borroso y lleno de manchones, porque no sé escribir con pluma. Me veo a mí mismo con un martillo y un cincel, intentando esculpir en piedra unas columnas robustas y fuertes, que aguanten el peso de todo lo malo que pueda venir en el futuro. Repasándolas una, y otra, y otra vez para corregir todos los defectos que les voy encontrando; pero sólo he conseguido tener unas columnas demasiado delgadas que se han venido abajo con la primera brisa de viento, porque no sé esculpir columnas. Me veo a mí mismo intentando tragarme toda la incertidumbre y todos mis miedos, intentando parecer fuerte, valiente, seguro y constante en los momentos de debilidad, para que las personas más cercanas puedan apoyarse en mí y sentirse mejor. Pero sólo he conseguido parecer una persona fría y calculadora, sin una pizca de pasión, porque no sé parecer fuerte y al mismo tiempo mostrar lo inseguro que soy en realidad.



¿Por qué estoy viendo todas esas cosas una y otra vez? Ya no voy a sacar más conclusiones, ya no voy a poder arreglar nada. Quiero parar. Quiero poder dormir con tranquilidad. Quiero ir al mar y tirar esa pluma, ese martillo, ese cincel y toda esa seguridad para no volverlos a ver nunca más. Para que la corriente los lleve hasta donde no puedan atormentar a nadie. Pero el silencio no me deja. El silencio solamente sirve para recordar al hombre todos sus miedos, amplificar sus inseguridades, dar rienda suelta a su cerebro y que se dirija por senderos completamente desconocidos e imprevisibles, de los que no sabemos cómo volverá. No quiero eso, quiero escuchar ruido de gente que se marcha a trabajar, de niños que van al colegio, de gaviotas que van a recibir barcos al puerto, de viento viajando entre las ramas de los árboles. Quiero que mi interior vuelva a relacionarse con mi exterior en vez de bucear dando vueltas sobre sí mismo. Pero ese silencio sigue ahí y no me deja. Tengo que hacer que se marche. Tengo que hacer que se calle. Pero no sé como, y no puedo más que seguir encerrado en mí mismo mientras veo cómo esta noche está empezando a irse, terminando con el final más horrible de todos: un largo silencio. Nada debería terminar nunca con un largo silencio.

martes, 3 de noviembre de 2009

Sobre guiones y diarios

¿Habéis visto una película que se llama "Efecto Mariposa"? Me parece increiblemente interesante porque trata un tema al que solía dar vueltas en mi cabeza bastante a menudo: el hecho de cambiar cosas del pasado y poder observar las consecuencias que ello tiene en el presente ¿Os imagináis cómo sería el mundo si los nazis hubieran conseguido la bomba atómica antes que los americanos? Europa tendría ahora un aspecto bastante diferente al que tiene ahora ¿Y si Juan Carlos hubiera continuado con el franquismo? ¿Y si Djukic no hubiera fallado?



Mucha gente se pregunta cosas como esa a menudo, solo que no suelen ser sobre temas como esos, sino sobre cosas mucho más cercanas a su vida normal, a su vida cotidiana. Y casi siempre sobre esas pequeñas decisiones que se van tomando día a día. Y como son conscientes de que no podrán volver atrás, intentan tener su futuro perfectamente definido y claro, como si del guión de una película se tratara, para poder tomar esas decisiones de forma que les acerquen a él de la forma más rápida posible. He visto a personas tremendamente frustradas por ver que su vida no es exactamente como ellos esperaban, sin ni siquiera preguntarse si la vida que tienen es mejor o peor que la que se habían imaginado. He visto a personas encontrar algo realmente bueno, y no poder disfrutarlo simplemente porque no figuraba en su guión. Incluso he visto a personas forzarse a hacer cosas que ni quieren hacer, ni van a conseguir nada bueno con ellas, en un intento desesperado por conseguir llegar a ese guión que han escrito. La mayoría de esas personas se sentirán muy mal si no consiguen tener todo aquello que han escrito, y se darán cuenta de que estaba mal escrito si lo consiguen.

Es cierto que pensar en el futuro, y especialmente en ciertas partes de él, es algo bueno y necesario. Pero siempre hay que ponerse unos límites. Al final esa incertidumbre que todos tenemos es lo que hace que estar aquí tenga algo de gracia. Debemos ir escribiendo nuestra vida, sí, pero no en un guión que luego debamos interpretar, sino en un diario, a medida que la vamos viviendo y sin desperdiciar las cosas buenas que pasan por delante de nosotros. Un saludo a todos los lectores y espero que os haya gustado mi consejo de hoy.

Sigo vivo (Frizi-diario capítulo tercero)


Sí, ya lo sé. He fracasado en mi iniciativa de actualizar más a menudo. Pero desde que publiqué la anterior entrada muchas cosas han cambiado, tanto en mi vida como en la forma que tengo de ver el mundo, hasta tal punto que la prometida continuación ha perdido todo el sentido y he decidido no publicarlo. En vez de eso intentaré escribir otro tipo de entradas más enriquecedoras, puras y subjetivas. Las entradas sobre temas mundanos y serios van a dejar paso de nuevo al montonazo de paridas que pasan por mi caótica cabeza, realmente creo que este blog me gustará más si pongo todas aquellas cosas de las que me voy dando cuenta así de repente, sobre todo aquellas que siempre han estado delante de mis narices sin que yo me diera cuenta (por ejemplo, hace unas pocas semanas me di cuenta de lo obvio que era el origen de la Union Jack británica)

Espero vuestra opinión acerca de mi regreso, de los cambios, y de cualquier cosa en general. La siguiente actualización está siendo escrita ya en este preciso momento. Un saludo a todos los lectores.