sábado, 5 de mayo de 2007

La comprensión


Cuentan las leyendas que un joven decidió abandonar el pueblo donde vivía para dirigirse al famoso templo Shaolin, decidido a aprender artes marciales. Cuando llego al templo para comenzar su entrenamiento, le asignaron un maestro para lo dirigiera. Lo primero que le ordenó fue coger un recipiente, llenarlo de agua, y colocando la mano en forma de cuchara ir vaciando poco a poco el agua con un movimiento de muñeca muy simple. Cuando el joven terminó de vaciar todo el recipiente se sorprendió aún más, pues su maestro le ordenó llenarlo de nuevo y seguir haciendo ese movimiento.

Fueron pasando los días y las semanas en el templo y nuestro protagonista únicamente se dedicó a hacer el mismo ejercicio una y otra vez, de forma tremendamente monótona, lo que le causaba gran frustración porque veía como no se cumplían sus espectativas de aprender las artes marciales que practicaban en ese templo. Pasado un tiempo el joven decidió regresar al pueblo para visitar a su familia antes de continuar su entrenamiento. La familia ante tal acontecimiento organizó una comida para reunir a toda la familia en la misma mesa. En medio de la comida los familiares empezaron a pedirle al joven que les mostrara algo de lo que había aprendido en su estancia en el templo Shaolin, y él sintió una gran frustración y vergüenza porque había decepcionado a toda su familia; creía que habia perdido el tiempo. Lleno de rabia se puso en pie y le dio un golpe con el canto de la mano a la enorme mesa donde se encontraba toda su familia... y para sorpresa de todos, esa enorme y robusta mesa se partió en dos.

Un amigo me contó esta historia hace tiempo, y me gustó mucho. He estado buscándola por Internet para poder ponerla aquí y no la he encontrado, así que he intentado redactarla yo mismo (pido perdón por los múltiples fallos que haya podido cometer) Me gusta sobre todo la moraleja que contiene, creer estar haciendo algo que no tiene ningún sentido e incluso perdiendo el tiempo hasta que caigo en todo lo que lo he aprovechado en realidad es algo que me ocurre a menudo, menos mal que la experiencia me ayuda en estos casos. Por eso no me gustan nada las personas que no hacen algo, o que desprecian algo, por no saber el significado o el valor que tienen, aunque sea capaz de comprenderlos creo que deberían intentar actuar de otra forma. Porque el valor de las grandes cosas solo puede verse después de haberlas sufrido. Un saludo a todos los lectores y ya que le pillé el gustillo a esto de poner videos os dejo uno sobre algunas de las cosas que son capaces de hacer los monjes Shaolin. Os aconsejo que practiquéis cualquier arte marcial si tenéis oportunidad porque es algo muy enriquecedor en todos los sentidos.

3 comentarios:

lore dijo...

Sí, siempre es mejor hacer algo que no hacer nada, porque si te sale bien, genial! y si no, pues habrás aprendido algo ;) lo importante es no dejar pasar el tiempo sin más.

Un besote

Eli dijo...

me ha gustado muchisimo esta historia y he sacado muchas cosas en claro, y es que todo lo que hacemos con esfuerzo tiene un gran valor que a veces no nos damos cuenta pero esta ahi... aunque no lo querramos ver. Es impresionante como quizas la ambicion por ser mas y mas y mas.. hace que el ser humano no aprecie lo que es o ha sido...asi que estemos orgulloso de cada intento y de cada cosa q hagamos y dejemos la actitud de quiero ser mejor, y ser mejor.. y esperar a que eso llegue porque quizas nos estamos perdiendo muchas experiencias por el camino... y sobre todo.. valoremos el APRENDIZAJE no el resultado¡¡ un besazo dani

Rebeca dijo...

holaaa!pues yo pienso todo lo contrario,muchas,demasiadas veces haces esfuerzos totalmente inútiles y no sacas nada en claro xk volverás a cometer el mismo error y el esfuerzo,sin resultados NO SIRVE D NADA!siento dar este punto d vista y no expresarlo d manera muy correcta pero solo se debe hacer esfuerzo para conseguir lo k t propones sino...no vale d nada!!!en fin....no digo más
un besiño